domingo, 28 de enero de 2018

CURIOSIDADES: Mitología escocesa

MITOLOGÍA ESCOCESA: HADAS Y DUENDES

Las Highlands son lugares especialmente fértiles en lo que a mitos se refiere: rincones recónditos, casi despoblados, regiones salpicadas del agua de lagos, ríos y montañas, inmensos bosques y valles infinitos, se convierten en un elemento crucial en las vidas de los habitantes y de su creativa imaginación. 
En esta tercera entrega de Mitología escoces os hablaremos sobre unas criaturas que han poblado nuestros sueños desde tiempos remotos y que cuentan con nuestra estimación. Se trata del mundo mágico de las hadas y los duendes y de la influencia que estos tienen sobre los hombres.

HADAS Y DUENDES

Pech, pequeños constructores
Los pechs son criaturas diminutas, parecidas a los gnomos. A pesar de su tamaño, son extremadamente fuertes y se cree que construyeron, ayudados por los gigantes, los monumentos megalíticos y los anillos de piedra de la Escocia ancestral.

Cuenta la leyenda que un viejo pech ciego se encontraba en su lecho de muerte y pidió a sus hijos que le dejasen tocar sus brazos para ver cuán fuertes eran. Cuando los hijos intentaron engañarlo, ofreciéndole una taza de metal en vez del brazo, él cogió la taza y la destrozó con una sola mano. Aún en su vejez, era más fuerte que sus hijos.

Estaría bien contar con uno cuando se necesita a alguien fuerte al lado.

Brownies, pequeños elfos domésticos
Son criaturas con forma humana, aunque muy pequeños. Su cara está arrugada y su cabello es corto y castaño.
Viven en los hogares, generalmente en el mismo toda su vida, que puede durar siglos, y ayudan en los quehaceres a cambio de comida o de cosas brillantes, que les encantan. Algunos brownies escoceses suelen habitar también, en arroyos y cascadas. Y los que hacen eso, son menos propensos a ofrecer ayuda doméstica.
Solo salen de noche y es entonces cuando limpian la casa, elaboran mantequilla, muelen el grano. Pero odian que los humanos critiquen su trabajo y si eso sucede, se sienten tan insultados que deshacen todo su trabajo.
En el pasado, en algunas partes de Escocia se creía tanto en ellos, que se les hacían pequeñas ofrendas diarias, como leche recién ordeñada.
Una ayudita así en casa vendría bien a cualquiera, ¿no creéis? Eso sí, cuidaos de criticarlos.
Cailleach Béirre, la diosa del invierno
Generalmente está representada por una anciana de piel azulada, con un solo ojo en el centro de la frente, dentadura de oso y colmillos de jabalí. Sus ropajes son grises y lleva un delantal y una capa de tela escocesa. Se crees que es la diosa Brigit, de la cultura celta ancestral.
Con su poder crea las colinas y los paisajes montañosos. Protectora de los lobos, ciervos y jabalís, dispara flechas doradas contra quien los amenace. Predice el clima, protege a los druidas, se transforma en grulla para viajar. Busca guerreros y héroes en el bosque implorándoles amor y tiene hijos con ellos. Muchos.
Se dice que el 31 de Enero viaja a Avalon para comer frutos del árbol de la juventud eterna y regresa, siendo joven, al ritual Imbolc, que abre la primavera.
También se dice que usa las aguas del Golfo de Corryvreckan, entre Jura y Scarba, para limpiar su gran manta, cuando se acerca el invierno. El rugido de la tempestad se escucha a 32 km y dura 3 días. La manta queda completamente blanca al finalizar el ritual y se convierte en nieve, dando paso al largo y frío invierno.
Una anciana con muchas virtudes y ¿muchos hijos? Vaya, eso es cuando menos, interesante.